Testimonio de Chuy

Recordaba el fin de semana anterior mientras participaba del Congreso Distrital de Misiones del DSCH (Distrito Sur de Chihuahua), que yo había estado presente en el Congreso Nacional de Misiones en el 2010 en la ciudad de Chihuahua, y en esa ocasión pude ser conmovido por la visión misionera, hoy en 2016 me encuentro de nuevo en un congreso misionero, pero ahora me encuentro luchando no por ser conmovido, sino movido en la lucha por ser parte de la misio dei (la misión de Dios).

Reconozco, sin lugar a la mas mínima duda que Dios sigue siendo el mismo Elohim (Dios todo poderoso) que el Génesis 1:1 nos presenta como el Dios creador. Ese Dios sin limitaciones, es capaz de sostenernos en el campo misionero y conducirnos al complimiento de esa gran misión que es el establecimiento del Reino de Dios.

Sin embargo, soy de las personas que no me aferro a seguir escarbando con mis manos cuando a mi lado tengo “un pico y una pala”. Esto es lo que el CEMAD ha sido para mí, “el pico y la pala” que yo necesitaba para ser más efectivo en el campo.

capacitación misionera en Mexico

Hasta ahora he cursado las materias de Misionología, Adquisición de una Segunda Lengua (A2L), Antropología Cultural, Adaptación Cultural, Medicina donde no hay doctor, Puentes de Comunicación Oral, Carácter y Vida Devocional del Misionero y Etnias de México. Aún no termina el curso y faltan algunas materias, pero cada materia que he podido cursar ha enriquecido grandemente mi vida.

He tenido la oportunidad de formar parte de la generación 2016 del CEMAD, mi nombre es Jesus Rodriguez y soy de ciudad Cuauhtémoc Chih. Había esperado por algunos años para poder venir a este lugar. Antes de esto pude ir al instituto bíblico y estar colaborando en el ministerio pastoral.

Ahora que Dios me permitió venir aquí me doy cuenta de lo mucho que me hacía falta, puedo decir que tenía una amplia compresión de lo que eran las misiones, pues he pasado los últimos 6 años en viajes de corto plazo visitando la sierra tarahumara en Chihuahua, he mantenido una buena relación con algunos misioneros y por todo esto es que pensaba que tenía “una amplia comprensión de las misiones”.

Sin embargo, mi experiencia en el CEMAD ha enriquecido mi comprensión de una forma impresionante, cada materia ha estrujado mi mente y ha movido mi corazón más en dirección al corazón de Dios y a su propósito; a la misión de Dios.